Después de la última refriega con los naturales que enfrentó Juan Maldonado en 1561, antes de llegar al majestuoso Valle de Cania –llamado así por sus originarios habitantes– hoy, Valle del Torbes, comenzó la repartición de los más grandes botines: los esclavos naturales y las tierras del gran territorio conquistado, convirtiéndolo en Resguardos y Encomiendas, y rebautizando todo.
Antonio Vargas/InfoRéplica+
Cronista Oficial del municipio Cárdenas
“Liranzo (sito de)
Etimología: Antrotoponimo hispano.
Denominación actual: El Hiranzo
Municipio: Cárdenas”.
Sobre las tierras de los Tariba o (Tabtyba) existió una cantidad de nombres de propietarios comenzando desde las que hoy forman parte de la Basílica de Nuestra Señora de la Consolación y sus alrededores; siguiendo con las de Tucapé, Caneyes, Guásimos, Palo Gordo con sus alrededores y, lo que hoy se conoce como: El Hiranzo.
A través del paso de los años, estas tierras fueron cambiando de dueños y nombres, debido a diferentes motivos o circunstancias, todavía no muy bien esclarecidos. Ya que, pasado un tiempo, surgieron querellas y pleitos por algunas propiedades reclamadas por supuestos herederos de dichas tierras. Tal es el caso del hoy, ya dicho: El Hiranzo.
Veamos: “…en 1597, el juez Juan de Velasco Vallejo le había dado en Composición al capitán Felipe de Agüero, una estancia de ganado mayor en Lobatera y otra de pan sembrar en cercanías de Táriba, en tierras de los naturales propiedad de Luis Maldonado Ordóñez. En esta última estancia se le puso como condición, que no podía tener allí, más de cuatro vacas y las yeguas traerlas con guardas”.
“Posteriormente el licenciado Saavedra, en compensación por estas tierras de Táriba concedía a Beatriz de Colmenares, hija y heredera del dicho Capitán Agüero, una estancia de ganado mayor en el camino antiguo que llevaba a la Grita, pasada una laguna grande. Aun cuando en el título de Saavedra se hablaba de compensar, parece que los herederos del Capitán Agüero continuaron disfrutando también de la otra estancia, pues cincuenta y cuatro años más tarde, en 1681, el mencionado sargento Felipe de Agüero las reclamaba como suyas. En su carácter de hijo natural de Francisco Liranzo de Agüero, decía, quien a su vez era hijo legítimo del Capitán Felipe de Agüero, solicitaba se le diera posesión judicial de la estancia en Táriba, en posesión de las tierras de los indios de Luis Maldonado Ordoñez. Esa referida estancia concedida a su abuelo, declaraba el sargento Agüero, la heredó de dicho padre Francisco Liranzo de Agüero. Y luego pasó el derecho a él como su hijo natural. El Alcalde Ordinario de la Villa Juan Zambrano, en presencia de los testigos Gregorio Bonilla y Diego Guerrero de Librillos por no haber escribanos en la Villa, le daba posesión de la citada estancia en aquel referido año, con cargo y calidad de no exceder en el ganado vacuno fijado en el titulo inicial de Velasco Vallejo”.
“En 1694, volvía repetir esa misma posesión judicial de la dicha estancia, ante el Alcalde Ordinario de San Cristóbal José Jover de Moncada, como para reafirmar su derecho. Esta estancia de dudoso título, era la que reclamaba ahora el sargento Felipe de Agüero”.
En 1750, con el recrudecimiento del problema sobre estas tierras, vuelve aparecer el nombre de LIRANZO, y es cuando el Alcalde Ordinario de San Cristóbal don Antonio Francisco de Vargas, definió los límites del resguardo de Guásimos, “Desde la quebrada de la Chorrera que está en el sitio de Caneyes, hasta la quebrada de los Cangrejos que está en sitio de Liranzo, aguas arriba a lo alto de la montaña”. Esta quebrada “Los Cangrejos” nace en la parte alta de El Hiranzo y baja pasando por el centro de El Vegón atravesando la vía principal, para luego desembocar en el Rio Torbes. Aquella, por la parte alta, delimita todavía con el municipio Guásimos.
Quedando claro que: “el nombre proviene del capitán Francisco Liranzo de Agüero, hijo del capitán Felipe de Agüero, primer propietario español de esas tierras, según documentación testimonial presentada por el sargento Felipe de Agüero, nieto del primer propietario, para el año 1681”.
BILIOGRAFIA CONSULTADA:
Samir Sánchez: Diccionario de Topónimos Históricos del Estado Táchira: siglos XVI al XIX. Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses, nº 207.
Tulio Chiossóne, LA VILLA, Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses, nº 12.
- G. Castillo Lara, RAÍCES POBLADORAS DEL TÁCHIRA, Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses, nº 88.

