En un evento efectuado en Bogotá, empresarios de ambos países estiman que el intercambio comercial binacional alcanzará en 2026 una valor cercano a los 1600 millones de dólares.
Humberto Contreras/InfoRéplica+
El intercambio comercial entre Colombia y Venezuela podría concretar una extraordinario crecimiento para este año y superará los 1.600 millones de dólares, según líderes y empresarios de ambos países que el miércoles anterior se reunieron en Bogotá, con lo cual se consolida la tendencia de crecimiento que busca recuperar el tamaño del intercambio comercial que se registró hace una década,
En el seminario “Venezuela y Colombia: Un Nuevo Futuro”, en el cual estuvieron presentes más de 400 empresarios, banqueros y líderes gremiales de los dos países, se destacó que, tras una reducción de 80 % ocurrida en años anteriores, la economía venezolana apunta ahora a un crecimiento de dos dígitos para este 2026, transformando la relación de un simple intercambio de bienes, a un modelo de destino estratégico para la inversión de capitales.
El presidente de la junta directiva de la Cámara Colombo Venezolana, Germán Umaña, dijo que la integración tiene hoy más que nunca la posibilidad de cumplir con antiguos objetivos que ahora pueden hacerse realidad en sectores complementarios como la siderurgia, la petroquímica y sus encadenamientos productivos en textiles, dispositivos médicos y agro.
Los participantes ubicaron áreas críticas donde la inversión encontrará sus mayores oportunidades de expansión, entre las cuales destacan el sector Energía e Hidrocarburos, donde se espera que la nueva Ley de Hidrocarburos de Venezuela y las recientes licencias de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos OFAC, en inglés, dinamicen la infraestructura y atraigan capitales frescos.
Destaca la relevancia de la logística, puesto que el transporte terrestre sigue siendo el eje motor de la relación, con 86,2 % del intercambio total, junto con un repunte estratégico en la manufactura y la salud, específicamente en las áreas de Confección, Farmacéuticos y Alimentos Procesados, que muestran alto potencial de encadenamiento productivo para las empresas de ambos países.

