Lo más sensato, desde todo punto de vista, es trabajar los crudos convencionales en lugar de insistir en el petróleo de la Faja Petrolífera del Orinoco, porque los crudos de la Faja Petrolífera resultan muy costosos para su producción, de acuerdo con la opinión del economista tachirense y profesor universitario Rafael Quiroz Serrano, en el escenario post 3 de enero, al abrirse las expectativas en torno al sector petrolero nacional.
Explica el especialista en el tema petrolero, que el petróleo convencional es más factible, menos costoso y más rápido de producir, y agrega que hay casi 20 mil pozos entre petróleo liviano, mediano y pesado», por lo cual llama a no invertir un centavo más, en la Faja Petrolífera del Orinoco.
Indica Quiroz Serrano que desde su experticia, el petróleo de la Faja es «es tan malo”, que no lo refina ninguna de las más de 900 refinerías en el mundo. Primero hay que pasarlo por un mejorador para convertirlo en liviano. Así nadie lo compra, enfatizó el experto.
Además, la tasa interna de retorno (TIR) es a más corto plazo en los crudos convencionales, en tanto podría estar oscilando entre 10 meses y un año y medio. Los crudos de la Faja tienen una TIR ronda los 7 años, precisa.
Oportunidades y ventajas
Venezuela posee reservas de crudos convencionales (ligeros y medianos) que se estiman en más de 40.000 millones de barriles. De ubican. Geográficamente, en las cuencas del estado Zulia y en el Oriente del país.
Hasta la fecha se ha dado especial atención internacional a los crudos de la Faja del Orinoco (petróleo extrapesado). No obstante, los crudos convencionales son más fáciles de extraer y de refinar.
Son crudos menos densos y viscosos que los extrapesados de la Faja, lo que facilita su manejo y transporte.
Según informes, Venezuela cuenta con reservas probadas de crudos convencionales de alrededor de 40.997 millones de barriles.
Además, en el país existen cerca de 20 mil pozos y crudos livianos y medianos.
Inversiones
En promedio, trabajar en crudos convencionales requiere una inversión que va desde los 1500 millones de dólares a 3000 millones de dólares, en contraste con los 30 mil a 50 mil millones de dólares que demanda trabajar los crudos de la Faja.
Pero existe otra inversión significativa que no se puede dejar de advertir. En cualquiera de los casos se necesita atender el sistema eléctrico nacional (SEN) que también necesita de ingentes recursos para poder poner operativa la máquina de la producción de petróleo, que no debe detenerse. «Un taladro no se puede mover si no funciona el SEN’.
Factor decisivo
Hay otro factor que es decisivo en este tema. El relativo a la dimensión política, al Estado, el Estado de Derecho, la Democracia, la Seguridad Jurídica… para garantizar a los potenciales inversionistas seguridad y garantía de que recibirán su debida contraprestación