La escalada del conflicto en Oriente Medio ha creado un escenario inusualmente favorable para Venezuela.
Humberto Contreras/InfoRéplica+
La combinación entre precios internacionales del crudo en ascenso y la relajación reciente de sanciones coloca al país ante la posibilidad de un aumento significativo de la producción y, con ello, un salto sustancial en los ingresos petroleros en 2026, de acuerdo con el economista Asdrúbal Oliveros, director de la empresa de consultoría económica Ecoanalítica.
En su análisis, el economista señaló que la tensión geopolítica actúa como catalizador de un mercado que ya venía ajustándose al alza, mientras Venezuela entra en esta fase, con más margen operativo que en años anteriores. Explicó que el aumento en el valor del Brent (petróleo) que subió 10 % hasta 80 dólares en operaciones extrabursátiles, según operadores del mercado, es apenas el primer reflejo de un riesgo mayor: la posible interrupción del tránsito energético en el estrecho de Ormuz, por donde circula más de la quinta parte del petróleo mundial.
Señala el especialista que la operación conjunta de Estados Unidos e Israel en Irán, elevó la tensión regional. Para consultoras como ICIS, el factor determinante no es solo la acción militar, sino la vulnerabilidad de un corredor marítimo que funciona como arteria del suministro global.
Ajay Parmar, director de energía y refinación de la firma, anticipa que los precios podrían abrir la semana “mucho más cerca de los 100 dólares” y superar ese umbral si el cierre se prolonga. RBC y Barclays comparten esa proyección, mientras que Rystad Energy calcula que un bloqueo efectivo de Ormuz implicaría una pérdida neta de entre 8 y 10 millones de barriles diarios, incluso utilizando oleoductos alternativos en Arabia Saudita y Abu Dabi.
La OPEP+, por su parte, anunció un aumento de 206.000 barriles diarios a partir de abril, un ajuste marginal que representa menos del 0,2% de la demanda global y que difícilmente compensa un shock de oferta de esa magnitud.
La incertidumbre ya llevó a gobiernos y refinerías asiáticas a revisar reservas estratégicas y rutas de abastecimiento. Consultores energéticos en la región recuerdan que el crudo había subido 10 dólares en semanas recientes anticipando la posibilidad de un conflicto, un movimiento que ahora se acelera.
La diferencia entre especulación y disrupción física es, como advierten expertos, decisiva: un solo buque hundido en uno de los canales de Ormuz bastaría para paralizar el tránsito y obligar a los tanqueros a rodear África, añadiendo semanas de viaje y costos operativos significativos.

