La Enciclopedia Católica señala que la Semana Santa “es aquella que precede a la gran festividad de la Resurrección, el Domingo de Pascua”, Cada día tiene su propia razón de ser, como lo enseña la Enciclopedia Católica
Humberto Contreras/InfoRéplica+
Este domingo 29 de marzo, fue Domingo de Ramos, fecha que, de acuerdo con el calendario de la Iglesia Católica, constituye el inicio de la conmemoración de la Semana Santa 2026, período en el cual este año, se recuerda la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
La Enciclopedia Católica señala que la Semana Santa “es aquella que precede a la gran festividad de la Resurrección, el Domingo de Pascua”. Estos días son claves, porque cada uno nos lleva a meditar sobre la Pasión de Cristo de una manera especial, recordándonos que, día a día, cada día de la Semana Santa, desde este domingo de Ramos, hasta el próximo domingo de Pascua o Resurrección, tiene su propio significado
Para recordar a los católicos el motivo de la conmemoración de cada uno de los días santos, hemos tomado como base este trabajo titulado ¿Qué recuerda la Iglesia Católica cada día de la Semana Santa? publicado por Aciprensa, la agencia de noticias católicas en español más visitada del mundo, la cual forma parte del grupo EWTN y se dedica a difundir noticias sobre el Papa, la Iglesia Católica y la evangelización, operando como una asociación sin fines de lucro.
Así, el Domingo de Ramos es el inicio de la Semana Santa día, en el cual la Iglesia recuerda la entrada de Cristo, a Jerusalén para consumar su Misterio pascual”. El Misal indica que se debe conmemorar este hecho. Para ello los fieles y el sacerdote se reúnen generalmente fuera del templo. Allí se bendicen las palmas y luego se camina en procesión hasta la iglesia. En el Evangelio se proclama la lectura de la Pasión del Señor y cuando se lee que Jesús expiró, todos se arrodillan y hacen una breve pausa en silencio.
Lunes Santo: Es llamado Lunes de Autoridad. En este día “se recuerda y conmemora la unción de Jesús en la casa de Lázaro”. En el Evangelio se lee que María, hermana de Lázaro, unge los pies del Maestro con un perfume carísimo y Jesús corrige con autoridad a Judas Iscariote sobre el sentido de este gesto.
Martes Santo: El Martes Santo es considerado el Martes de la Controversia. En el Evangelio, tomado de San Juan, se lee que Jesús anuncia a sus discípulos que uno de ellos lo iba a traicionar y Judas abandona el grupo. Además, el Señor profetiza a Pedro que lo iba a negar antes de que cante el gallo. Los Apóstoles quedaron consternados.
Miércoles Santo: El Miércoles Santo es el Día de la Traición. En el Evangelio, tomado de San Mateo, se narra que Judas Iscariote tranza con los Sumo Sacerdotes entregar al Maestro por 30 monedas de plata. En la Última Cena, Judas le pregunta a Cristo si era él el que lo iba a entregar y Jesús le responde: “Tú lo has dicho”.
Jueves Santo: Es el Día del Sacerdote y de la Institución de la Eucaristía. El Misal indica que en este día están prohibidas las Misas sin participación de fieles. Generalmente en la mañana se realiza la Misa Crismal, en la que el obispo y los sacerdotes renuevan sus promesas sacerdotales. Además, se bendicen los óleos sagrados y el santo crisma.
Triduo Pascual
En la tarde del miércoles concluye la Cuaresma y con la Misa de la Cena del Señor inicia el Triduo Pascual. En esta celebración se realiza el lavado de los pies, tal como hizo Jesús con sus discípulos. Al finalizar, se traslada el Santísimo Sacramento al “lugar de la reserva”. El altar queda sin manteles, ni candeleros, y se retiran o se cubren todas las cruces.
Viernes Santo: El Misal señala que en este día no se celebra ningún sacramento, salvo la Penitencia y la Unción de los enfermos. Por lo tanto, no hay Misas. Cerca de las 3:00 p.m. o en un horario posterior se realiza la celebración de la Pasión del Señor. El sacerdote se postra, rostro en tierra, ante el altar. Más adelante se hace la oración universal y se adora la cruz.
Para la Comunión, se le pone mantel y un corporal al altar, el sacerdote retira las hostias consagradas del “lugar de la reserva” y posteriormente reparte la comunión a los fieles. El Misal indica que al terminar la celebración el altar queda nuevamente desnudo y sobre él queda “la cruz con dos o cuatro candeleros”.
Sábado Santo; El Misal especifica que en este día tampoco se celebra ningún sacramento, salvo la Penitencia y la Unción de los enfermos. No se puede dar la Comunión, pero sí el viático (comunión en peligro de muerte). El altar permanece sin nada y en algunos lugares el sagrario queda abierto, mostrando que está vacío.
Además, el Sábado Santo es el día de la espera y la esperanza. La Iglesia Católica medita el descenso de Cristo a los infiernos y aguarda su resurrección con ayuno y oración. De esta manera, el sábado por la tarde, concluye la Semana Santa. Hay que añadir que el Sábado Santo es a veces denominado Sábado de Gloria por lo que se celebra en la noche de ese día.
Domingo de Resurrección: Se inicia con la Vigilia Pascual que se realiza la noche del Sábado Santo. Según el Misal, esta vigilia “es la mayor y más noble de todas las solemnidades”.
En esta celebración se bendice el fuego y se enciende el cirio pascual, se anuncia el pregón pascual y se leen lecturas del Antiguo y Nuevo testamento. Además, se bendice el agua, se renuevan las promesas bautismales y se festeja la resurrección del Señor exclamando al final de la Misa “Aleluya, Aleluya”.
Así, este día concluye la programación tradicional de la Iglesia Católica para la conmemoración de la Semana Santa.