Rescatar la Hacienda Los Llanitos no es solo proteger unas paredes de tapia y madera; es saldar una deuda histórica con el Táchira bolivariano y regalarle a las futuras generaciones un espacio vivo donde palpar las raíces de nuestra libertad.
María Ligia Vivas V.
Entre los años 1813 y 1820, en el marco de las gestas emancipadoras de la Campaña Admirable y la planificación estratégica de la Batalla de Carabobo, el Libertador Simón Bolívar transitó de forma recurrente por tierras tachirenses. Investigaciones y testimonios de la tradición local, en este caso del Cronista de Táriba, Antonio Vargas, y que envió a nuestra sala de redacción, señalan que, en al menos 8 o 9 de sus visitas a la zona de San Cristóbal y Táriba, el Libertador pernoctó y estableció centro de operaciones en la Hacienda “Los Llanitos”.
Hasta el día de hoy, según revela Antonio Vargas en su escrito, esta joya de la arquitectura colonial se mantiene en pie gracias al celo, esfuerzo y respeto de sus actuales propietarios, quienes han custodiado de manera heroica no solo la infraestructura, sino también objetos de un incalculable valor histórico: la mesa y la silla utilizadas por el Libertador, entre otras reliquias de la época insurgente.
Sin embargo, el paso del tiempo y la falta de una intervención especializada amenazan con deteriorar este legado invencible. Es un deber moral e institucional evitar que la memoria viva de la gesta bolivariana en el Táchira se pierda. hoy 24 de julio se conmemora el natalicio de Simón Bolívar, conocido universalmente como El Libertado. Para en cronista de Táriba, «proponer o nombrar la histórica Hacienda Los Llanitos en Táriba como Museo Bolivariano del Municipio Cárdenas sería un tributo extraordinario en un día tan significativo.


