La institución señaló que trabaja con el Gobierno de Venezuela y con otros organismos multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, para definir el apoyo técnico y financiero necesario para las siguientes fases de evaluación, recuperación y reconstrucción.
Humberto Contreras/ InfoRéplica+
El Banco Mundial calculó que los daños causados por el duplete sísmico que estremeció el país el 24 de junio anterior, se estiman en 19 mil 600 millones de dólares aunque el costo de la reconstrucción podría ser el doble de esa cifra, y acercarse a los 50 mil millones, sde acuerdo con un informe preliminar publicado este jueves anterior.
El desastre golpeó a una nación ya marcada por una tasa de pobreza superior a 76 % y por la migración de más de 7,9 millones de personas desde 2015, detalla el informe.
— Sin inversión adicional oportuna, el impacto negativo sobre la capacidad productiva y los niveles de vida ralentizará la recuperación, advierte Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.
El Banco Mundial indicó que trabaja con el Gobierno de Venezuela y con otros organismos multilaterales, entre ellos el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, CAF, para definir el apoyo técnico y financiero necesario para las siguientes fases de evaluación, recuperación y reconstrucción.
La evaluación, elaborada mediante la metodología Global Rapid Damage Estimation (Grade), concluye que el 47 % de los daños corresponde a viviendas, con pérdidas valoradas en 9.300 millones de dólares, mientras que la infraestructura sufrió daños por 5.200 millones (27 %) y los edificios no residenciales por 5.000 millones, 26 %.
Según el análisis, si la reconstrucción se financia únicamente mediante la reasignación de recursos de otros proyectos de inversión y no aumenta la inversión pública y privada, las obras podrían seguir inconclusas dentro de diez años.
En ese escenario, la capacidad productiva, el producto interno bruto y el consumo permanecerían por debajo de los niveles previos al desastre hasta, al menos, 2036.