Dolarizar La Academia Nacional de Ciencias Económicas, ANCE, advirtió que sustituir formalmente el bolívar por el dólar generaría rigideces estructurales y la pérdida de herramientas esenciales de política económica y afirma que Venezuela requiere más de un programa integral de estabilización que una dolarización plena.

Humberto Contreras/InfoRéplica+

A través de un comunicado institucional, la institución sostiene que la dolarización podría ofrecer alivio inmediato en materia de precios, pero a costa de la autonomía monetaria y de la capacidad del país para responder a choques externos.

En el texto, la Academia reconoce que la dolarización formal eliminaría la emisión monetaria para financiar el déficit y reduciría la volatilidad cambiaria, lo que permitiría estabilizar precios en el corto plazo.

Sin embargo, el ente advierte que, al adoptar tal medida, el país quedaría expuesto a las decisiones del Sistema de Reserva Federal de Estados Unidos, sin posibilidad de ajustar su política monetaria ni cambiaria ante variaciones del ciclo económico.

El documento señala que la medida afectaría la competitividad de los productos nacionales y limitaría la diversificación productiva, al fijar el tipo de cambio de manera permanente y trasladar al mercado interno los efectos de las tasas de interés estadounidenses.

La institución explica que, bajo un esquema dolarizado, el Banco Central de Venezuela perdería la capacidad de actuar como prestamista de última instancia. Los ingresos por señoreaje pasarían a la Reserva Federal y los ajustes ante choques externos deberían realizarse mediante contracción del producto, reducción de salarios reales o aumento del desempleo.

Señoreaje, según el European Central Bank, es el término de Economía que se refiere al “ingreso o beneficio económico que obtiene un gobierno o un banco central al emitir dinero, el cual tiene un valor nominal muy superior a su costo de producción”.
El análisis de la Academia también advierte que la dolarización no garantiza disciplina fiscal. Sin reformas profundas, el país podría mantener déficits crónicos y sobreendeudamiento, incluso después de asumir los costos del cambio de régimen monetario.

Una dolarización plena, señala la ANCE, solo sería viable si Venezuela cumple condiciones estrictas: disponer de reservas internacionales suficientes, modificar el marco constitucional que define al bolívar como unidad monetaria y reestructurar las funciones del Banco Central. Sin estos requisitos, el proceso podría generar “disrupciones traumáticas” en la economía real.

La Academia enfatiza que la urgencia por estabilizar precios no debe conducir a decisiones que comprometan la capacidad del país para gestionar su política económica en el futuro.

Como opción al planteamiento de dolarización de la economía, la ANCE propone un régimen multimoneda que combine disciplina antiinflacionaria con flexibilidad cambiaria. Este modelo incluiría saneamiento fiscal, fortalecimiento institucional del Banco Central, una política cambiaria competitiva y la formalización de la convivencia entre el bolívar y el dólar en el sistema financiero.

La institución concluye que Venezuela necesita un programa de estabilización integral y reformas estructurales, no una sustitución abrupta de su moneda.

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