La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó en junio la llegada de El Niño, con el pico de mayor intensidad proyectado entre el último trimestre de 2026 y el primero de 2027, justo sobre la temporada de siembra y crecimiento del hemisferio sur. El Banco Interamericano de Desarrollo advierte que, aunque todavía no hay certeza de que alcance la categoría de “súper Niño”, sus impactos en cosechas, infraestructura y precios de alimentos ya son motivo de alerta en toda la región.


